El pan se disfruta incluso por su olor

En una panadería en San Cristóbal de La Laguna todo el mundo tiene la oportunidad de adquirir pan de la máxima calidad, siempre recién hecho y siguiendo las recetas más tradicionales que han ido pasando de padres a hijos desde hace mucho tiempo.

El pan es delicioso, incluso su olor

El pan nos encanta, incluso su olor. Aunque los humanos percibimos cinco sabores: dulce, amargo, salado, agrio y umami, con los olores es completamente diferente. Podemos recibir millones de olores diferentes y normalmente los solemos asociar a sabores aunque también a momentos o a cosas que nos provocan calma y relax.

La información recibida a través del olor va a nuestros centros de memoria y emoción y cuando detectamos un olor que nos gusta, como puede ser el del pan recién hecho, nos ponemos alerta. Puede ser porque nuestra abuela lo hacía con mucho cariño, porque íbamos con nuestro abuelo o nuestros padres a comprarlo al panadero o simplemente porque nos encantaba disfrutarlo todos los días para desayunar.

El pan no es solamente textura y sabor, también es olor, algo que también nos reconforta, siempre que sea pan que no sea industrial sino pan con su masa madre, debidamente reposado, amasado y horneado y que una vez preparado emana un olor embriagador.

Esto no es algo aislado ni que le pase a pocas personas, sino que le pasa a muchas personas en todo el mundo. Es algo llamado sinestesia, que no es otra cosa que una sensación secundaria o asociada que se lleva a cabo en una parte del cuerpo a consecuencia de un estímulo aplicado en otra.